Si todo el tiempo debemos pedir reciprocidad hay algo que va mal.
Cuando queremos realmente a alguien, hacemos cosas sin que nos pidan. Tiempo, respeto, responsabilidad afectiva; es algo básico pero muy importante a tener en cuenta siempre. De nada sirven las palabras bonitas si no van acompañadas de acciones que las respalden.
Es difícil lo sé, pero debemos ponernos a nosotros primero; nuestra tranquilidad y paz es primordial para llevar una vida feliz y tranquila lo más que podamos. Si solo nosotros damos todo y ponemos voluntad y esfuerzo para que algo funcione, simplemente nos estaremos desgastando emocionalmente y todo para que al final nos digan la típica frase: «yo no te pedí nada».